domingo, 22 de enero de 2017

Luz de gas

  • "Luz de gas" es el título de una película inglesa de Thorold Dickinson con Anton WalbrookDiana Wynyard y Frank Pettingell de 1940 que se basaba en una obra de teatro y de la que luego se hizo una versión en Hollywood que se tradujo como "Luz que agoniza" en 1944 de George Cukor con Charles Boyer, Ingrid BergmanJoseph Cotten, mucho más conocida y que introdujo en nuestro idioma la expresión.
  • Yo siempre entendí que significaba simplemente "hacer el vacío" a alguien. Por lo que veo en Internet, el asunto es algo más complejo; manipular la realidad para que alguien crea que se ha vuelto loco. En todo caso, yo hasta ahora no he sido consciente ni de haber hecho vacío a alguien -aunque pensándolo retrospectivamente, puede que sí- ni de haber sido víctima -aunque también puede que sí- pero resulta que últimamente lo he visto claro y lo que me jode es que he tardado un montón en darme cuenta.
  • Me doy cuenta de que me hicieron luz de gas y, recientemente, todavía han querido seguir haciéndomelo con el tema de la publicación de mi libro sobre el Holocausto. Y me jode, ya lo he dicho, me jode que todavía les puse a Raúl Fernández Vítores y a los del grupo del primer curso sobre Holocausto de las Acacias, en el capítulo de agradecimientos de mi libro cuando, si lo hubiera pensado bien, ya tenía que haberme dado cuenta de que me estaban ignorando y apartando.
  • Ha tenido que pasar el tiempo y han tenido que publicar ellos la mierda de guía esa que es como un catecismo, con instrucciones precisas sobre lo que los profesores de historia deben saber y lo que no deben saber, lo que deben creer y lo que no deben creer, lo que tienen imperiosamente que enseñar y todo en ese estilo autoritario que suelen adoptar los neoconversos reliberales exmarxistas.
  • ¿Por qué me lo hicieron? Reciéntemente se lo he preguntado a Raúl y me ha contestado con una mentira y cuando he insistido y repetido la pregunta, no me ha contestado. La verdad es que le pedí por favor que no me volviera a mentir y eso quería decir que yo le instaba a no contestar; naturalmente él no está en condiciones de decirme la verdad.
  • Yo supongo que no me mostré suficientemente obediente; hubo dos cosas que él me reprochó: que no rompiera con Henar Corbi (la llamó "archimanipuladora") y que no incluyera -ese era el criterio de Henar- la "Creación del Estado de Israel" con un capítulo en mi libro, contrariamente a su opinión.
  • Voy a copiar aquí la conversación que tuvimos por gmail:

  • -Querido amigo

    El otro día, cuando Gabriel Albiac preguntó acerca de la recepción de vuestra guía, no quise contestar, pero me ha dado pie a formalizar un poco lo que pienso de ella

    Lo cierto es que la guía no es buena. Ni ha gustado la guía -que en realidad parece un catecismo- ni ha gustado que les digas a los profesores de historia que no saben explicar la historia -porque utilizan calificativos- ni ha gustado el tono imperativo en el que enviaste los ejemplares -"está en la ley...".-

    No se bien cómo decirte esto sin parecer rencoroso.

    No voy a negar que me molestó tu desdén cuando te presenté mi guía. No entendí bien que, después de que yo te diera los contactos de Leo y de Cecilia Levitt para el primer cursillo que organizaste, a los siguientes no solo no me invitaste a dar ni una charla sino que ni siquiera me comunicabas su realización.

    Supongo que la guía no te gustó y que fue esa la razón por la que me ignoraste, por la que no la publicitaste, por la que ni viniste a la presentación del libro; pero tampoco descarto que tus razones fueran que no rompí todos mis lazos con Henar y con Casa Sefarad.

    No te estoy pidiendo explicaciones... si te digo la verdad, ya estoy un poco de vuelta y me importa un bledo.

    Pero sí quiero decirte que mi guía es mejor que la tuya.

    Que tiene más ambición y más profundidad y matices, que plantea más problemas y que es más útil para profesores y para quien quiera iniciarse en el tema.

    Que la tuya, con vuestra vocación de historiadores positivistas, es dogmática y cerrada, que parece un catecismo y que no es buena ni aporta nada (o muy poco, no voy a ser radical)

    Insisto en que no quiero que parezca una tonta venganza, pero quiero decírtelo porque leer tu guía, ha resultado ser un buen ejercicio para restaurar mi autoestima.

    Con el afecto que proporciona el seguir compartiendo muchas cosas (empezando por nuestra admiración hacia Bankier) y el haber compartido otras:
    José Eugenio Cordero


-Estimado Eugenio:

He leído tu correo y me he quedado sorprendido. Tu guía figura entre los títulos de nuestra Biblioteca del Holcausto, en la sección de Pedagogía. No tiene ningún sentido comparar nuestras guías. Sin duda sus enfoques respectivos son radicalmente diferentes. Este y no otro es el motivo de que no haya contado contigo como ponente hasta el momento.

En cuanto a la presuposición que haces acerca de mis "malas" relaciones con el Centro Sefarad-Israel, no lo termino de entender y te confieso que en la actualidad mantengo una inmejorable y estrecha relación con Yessica y su Director.

Recibe un saludo,
Raúl

-Por supuesto que no me refiero a la actual dirección de Casa Sefarad y por supuesto que no es solo (aunque no se lo que es) cuestión pedagógica.
Lo de comparar los libros, no tendría problema, el mio es mejorable pero no malo.
Pero como ya te he dicho no tengo interés. Yo ya estoy de vuelta, esto es una despedida. Ahora estoy con un proyecto muy chulo de educación para la paz y es eso lo que me interesa.

Bueno, pues suerte con el proyecto.

-Perdona que te moleste una última vez y te prometo que, me contestes o no me contestes, este va a ser el último mensaje mío que tendrás en tu vida.

Perdona pero es que querría cerrar mi etapa como holocaustófilo con una pregunta que durante tiempo no os he hecho y que no me resigno a no formular antes de marcharme. Lo que te pido es que, si me contestas, por favor no me mientas. Prefiero interpretar un hipotético silencio antes que recibir una respuesta insincera.

Como creo que recuerdas, en 2007, antes de ir a Yad Vashem por primera vez, mi guía era "la leche" y tanto es así que María Torres me dio un adelanto, no se exactamente en concepto de qué, del dinero de la publicación. Me dijo María Torres que la guía tenía defectos, repeticiones y que había que revisarla y quedamos para después del verano. Ese verano estuvimos en Yad Vashem y vosotros estuvisteis invitados a hacer comentarios y, de hecho, Fernando López Lasso me propuso que añadiera su reflexión sobre la teoría de la tanatopolítica de Foucault y así lo hice. Tú hablaste de relacionar con la creación del estado de Israel pero a mi me pareció que eso exigía entrar en un debate muy amplio cuyos márgenes desbordan el asunto del Holocausto.

Ese verano, nos ofrecieron a ti el CAP de Leganés y a mi el de Vallecas; tú lo aceptaste pero yo ya tenía un compromiso previo, una comisión de servicios para jefe de estudios.

También ese verano, con los conocimientos adquiridos en Jerusalén, trabajé mucho en agosto, quité repeticiones (tal vez no todas, pero sí alguna) añadí un largo capítulo sobre el antisemitismo y volví en septiembre y llamé a María Torres pero ella ya no me volvió a coger el teléfono. Yo supongo que vosotros sí seguísteis en contacto con ella y con Delibes. No se si fue exactamente en esas fechas o poco más tarde cuando desaparecí de vuestra lista de correo y dejé de recibir los enlaces a artículos, entrevistas el Libertad Digital o presentaciones de libros que antes recibía de José Sánchez Tortosa y del resto de vuestro círculo.

Yo te ayudé a preparar el primer curso que organizaste (recuerdo que te pasé los contactos con Cecilia Levitt y con Jacobo Israel, que luego te remitió a Uriel) pero para los siguientes cursos ni tuviste la deferencia de mandarme una invitación a mi personalmente.

La pregunta es: ¿Tú sabes algo de por qué la Comunidad de Madrid se retiró de mi proyecto? ¿En algún momento se te comentó, se te informó, interviniste para que finalmente mi guía no fuese publicada y sí la vuestra?

Si me contestas lo agradeceré; si no, lo entenderé.

Con algo, todavía, de afecto:
Eugenio

PD. Seguro que quieres creer que mi mala opinión de vuestra guía es sólo el fruto de un viejo resentimiento, pero no. Como tú comprenderás he estado interesado en tantear y escuchar lo que se decía de ella; nadie me ha hablado bien. Sobre todo no ha gustado el tono autoritario y el tono autoritario con el que la estáis difundiendo, el mismo autoritarismo que también se notó el otro día en Las Acacias cuando presentabas el "Proyecto Shoá".

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