sábado, 2 de junio de 2018

Ya tenemos gobierno, por fin comienza la edad dorada

Ya se ha ido Rajoy, por fin. El gobierno recupera la vergüenza y la dignidad, nos libramos del mentiroso y su séquito de corruptos; el cinismo y la chulería de Cospedal ya eran insoportables, la estupidez de todos los que hacían como que no había pasado nada y como que la sentencia no confirmaba de modo oficial y borraba la neblina del "presunto" sobre lo que ya sabíamos todos. Se ha terminado una etapa y ya tenemos gobierno en España y en Cataluña.
Ahora sí que va a ser la leche. Los jubilados llevarán relojes de oro, las mujeres cobrarán salarios iguales (o superiores) que los de los hombres, los contratos temporales se han terminado y el salario mínimo va a subir a 1.100€... por lo menos, los estudiantes harán los másteres de cinco en cinco y cuando terminen todos van a tener trabajo en Colonia o en Bruselas.
Para las provincias todo va a ser mucho mejor a partir de ahora: los vascos se llevan la pasta y el reconocimiento del derecho a la autodeterminación -supongo que no lo ejercerán porque aquí se está muy bien si uno no tiene que pagar impuestos ni compartir con los pobres españoles-, los navarros ni piden ni necesitan el derecho de autodeterminación; ya se quedan la pasta. Los catalanes tampoco ejercerán su derecho a la autodeterminación -ya han visto que todo se vuelve muy complicado si uno declara la independencia- negociarán una nueva relación con España, el catalán será la única lengua oficial de Cataluña, conservarán la nacionalidad española pero instaurarán una nacionalidad catalana exigible para poder optar a puestos y salarios públicos, todos los catalanes (también los inmigrantes) tendrán butifarra, sardana y serán felices hablando en catalán y sin las inaceptables ataduras que impone el gobierno español; me imagino que sacarán un concierto fiscal parecido al vasco por lo que solo serán robados por los corruptos nacionales, por catalanes de pata negra. Los andaluces no van a ser menos felices, sus funcionarios y policías van a cobrar todavía más que los funcionarios y policías catalanes y vascos, ¡qué menos!; además tendrán a Susana Díaz por muchos años y no les faltarán en Telesur ni la copla ni los toros. Los asturianos -¡mis neninos!- declararán que el bable es un idioma y lo declararán lengua oficial de la región; así lograrán recuperar su orgullo nacional y dejarán de ser tan probes. Los gallegos, mientras sigan empeñándose en votar al PP seguirán siendo tan ignorantes y tontos como hasta ahora, pero no nos va a dar pena; ellos se lo han buscado. Los valencianos se repartirán el dinero que devolverán los de Gürtel y durante muchos años van a poder vivir sin preocupaciones y sin cuidado por si hay o no hay trabajo. Los castellanos no nos preocuparán porque allí solo quedarán ancianos y ya hemos quedado en que los jubilados podrán derrochar a todo plan. Cántabros e insulares tendrán dinero a espuertas porque van a poder colocar un turista en cada metro cuadrado, llegarán en los ferrys de 20.000 en 20.000, por la mañana pasearán por los centros de las ciudades, por las tardes irán a los centros comerciales y por la noche se largarán, aunque tampoco faltará quienes llenen todas las habitaciones y todos los pisos se convertirán en pisos turísticos. Los murcianos y los riojanos tendrán que trabajar pero no se van a quejar porque Trump tiene los días contados en EEUU y el proteccionismo americano se va a terminar y van a poder vender vino y hortalizas a porrillo. Lo mismo en Extremadura, los pocos extremeños que queden no van a tener problemas para vender jamón a los americanos y a los chinos. En cuanto a los aragoneses, se irán todos a vivir a Zaragoza, pero como por Zaragoza pasa el AVE, pues serán razonablemente felices y no protestarán mucho. Ceuta y Melilla... ¡¿qué decir de Ceuta y de Melilla?! supongo que cambiarán la valla por una más alta y a disfrutar de seguir siendo los enclaves europeos en África; ellos tienen a Marruecos lo suficientemente cerca como para pensar en autodeterminaciones; ellos no se dan cuenta de que ser españoles es un rollo y, mientras no se den cuenta... pues todos felices. Lo de los madrileños lo veo menos claro; todas las pares de España se acordarán de aquellos tiempos desgraciados en los que Madrid les tenía oprimidos, no se si el rencor les durará mucho o si el rencor nos permitirá participar de esta recién estrenada era de felicidad; en todo caso, siempre podremos quitarle alguna calle a algún facha (¡fuera los alféreces provisionales!) y dedicársela a Alfonso Laurencic; eso nos devolverá el orgullo, no pasa nada... y, además, Pedro Sánchez estudió en el Ramiro y jugó en el Esudiantes... no tenemos nada que envidiar a nadie.
¡Menos mal! ¡Qué feliz estoy de ser español ahora y de poder vivir esta era dorada que se inicia! ¡Ya me estoy relamiendo de pensar en cuando yo pasee con mis nietos! Llevaré un reloj de oro y viajaremos a Cataluña en el Audi de la novia de mi nieto y yo les diré: "aunque os parezca mentira, aquí hubo un tiempo en el que la mitad de la gente no hablaba catalán y por todas partes se oía hablar castellano, pfff... ¡era asqueroso!". Pero podré decir, con orgullo, que yo viví el tiempo en el que España se transformó "en lo que es ahora".

martes, 15 de mayo de 2018

El separatismo es etnicismo

Por fin el separatismo catalán da la cara; cualquiera que tuviera interés podía saber (https://www.dolcacatalunya.com/) qué es lo que hay detrás del discurso (nuevo, por otra parte) de "esto no va contra los españoles sino contra el gobierno dictatorial de España y contra el anacronismo borbónico". Por fin ya no se esconden y muestran claramente el proyecto racista y supremacista que siempre ha existido y que siempre han apoyado partidos supuestamente izquierdistas como Esquerra Republicana y como CUP y ponen al impresentable Quim Torra al frente del proyecto que siempre ha sido.
No voy a decir que el amigo Quim Torra es un tonto: parece muy tonto cuando se ha prestado a la humillación a la que le somete el tonto Puigdemont, pero no le voy a llamar tonto porque sería hacerle mucho favor. El fanatismo no es tontería aunque los que lo sostengan sean solo los tontos.
Mirad qué buena la fotografía con la Moreneta detrás. He oído criticar a España por "beata" "los catalanes tienen el derecho de escapar de esa España rancia de curas y monjas"; ja,ja,ja, ¡es muy bueno!
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lunes, 14 de mayo de 2018

Nacionalismo, izquierda y la CUP

Hacía mucho que tenía comenzada esta entrada pero no lo había publicado. Sin embargo, lo de hoy me ha dejado completamente alucinando. O sea que el futuro de la izquierda es dar la investidura a quien piensa que los españoles de Cataluña (supongo que la mayoría gente de clase trabajadora) son víboras de aliento fétido ¿Hay quien entienda que el racismo y el clasismo son el futuro de la izquierda? ¿Este es el mundo que nos prometen para cuando acaben con la funesta libertad y el capitalismo, el de la limpieza étnica y el del Gulag (Valtonyc dixit)? ¿La utopía es el totalitarismo?
¡JODER!

Veo que son muchas las personas que se consideran de izquierdas apoyan la secesión de Cataluña. Esto entiendo que es un reflejo de la época en que se tenía que luchar contra el imperialismo y por la "liberación de los pueblos" pero lo cierto que es queda claramente constatado que Cataluña no es un "pueblo oprimido" y, aunque es muy insistente el recurso del victimismo, es un discurso que nadie se traga fuera de Cataluña. Han sido muchas las voces que en los últimos días han puesto de manifiesto que el nacionalismo, es decir, la escisión, la separación de pueblos, la creación de fronteras y, en definitiva, el establecimiento de unos privilegios para los que pertenecen al club (léase "club de los catalanes" en Cataluña, "club de los judíos" en Israel, "club de los anglosajones" en Norteamérica...).
Pero últimamente me está interesando mucho entender por qué l
Parece que, finalmente, ya hay muchos que vienen diciendo en voz alta que izquierda y nacionalismo son difícilmente compatibles. Tuvo mucho alcance el artículo de Nicolás Sartorius  si es algo compatible con la izquierda (especialmente https://www.lavozdegalicia.es/…/nic…/0003_201710G25P8991.htm
https://elpais.com/…/2…/10/23/opinion/1508760641_669330.html)
Una vez planteado el debate se ha escrito sobre este en El País el martes 7 de noviembre de 2017:
https://politica.elpais.com/politica/2017/11/06/actualidad/1509986544_540445.html
https://elpais.com/ccaa/2017/11/06/madrid/1509985125_818003.html
Dice Anna Gabriel que su familia era de CNT y de PSUC y que al convertirse en independentistas su hermano los comentarios eran eso de: "los nacionalismos dividen a la clase trabajadora, están al servicio de la burguesía" pero, dice, que "a raíz de los fraudes, de las decepciones, de los desencanto, ahora hasta su madre también está convencida de que es la única opción, la ruptura con el estado español para conseguir lo que han intentado siempre que es democratizar, socializar beneficios y que tengamos la mínima dignidad que nos merecemos". Luego habla del Pujolismo, de la experiencia del tripartito, el PSUC y "lo que se acabó convirtiendo" y eso lo pone como elementos importantes para entender el izquierdismo independentista. Hay algo que me he perdido; no entiendo por qué constatar que viven el la región (una de las regiones) más corrupta de España les anima a separar su lucha "por la dignidad que nos merecemos" de la lucha por la dignidad del resto de los pueblos de España y del mundo, por qué, ayudar a esa gente, a la que dice detestar, a poner una frontera, las va a ser más útil que contar con un proyecto en el que pueda participar todo el mundo. "La independencia es para cambiarlo todo" "no es para cambiar himno y bandera" pero le pregunta Iglesias que cómo llevan lo de estar con CiU y ella lo explica pero vuelve a liarse con lo de "esa anomalía" de prohibir el derecho al Referéndum que,según ella es la demostración de la falta de democracia en España; no entiendo esa lamentación por un referéndum que seguramente perderían ni por qué esa anomalía les permite imponer la independencia; por qué le parece más democrático exigir la independencia frente a la mayoría que prohibir el referéndum. que ella ve tan natural pero que sería, sin duda, un referéndum en el que votarían con ella muchos que votarían contra España y no por ese mundo utópico que ella quiere proponer.
En un momento determinado, Pablo Iglesias le pregunta por sus lecturas; tiene también gracia. No parece que Anna Gabriel sea muy de lecturas, más bien es de discursos, se le da mucho mejor hablar que escuchar, de eso estoy seguro. El caso es que la chica no sabe bien por dónde salir y suelta que su referencia es, nada menos, Hannah Arendt; se da por supuesto que iba a decir una mujer, ninguna pega en ello, pero en vez de admitir que las únicas mujeres que ha leído son Agatha Christie y, tal vez, Virginia Woolf, tiene que apelar a alguien con más prestigio; podía haber dicho María Zambrano o Clara Campoamor, pero no: dijo Hannah Arendt; si la abuela levantara la cabeza... ella que tanto escribió contra los totalitarismos y contra los que apelan al "pueblo" para forzar la ley.




 La corriente Anticapitalistas de Podemos ha considerado este domingo que la "nueva República catalana" proclamada por el Parlamento de Catalunya abre un proceso constituyente "que rompe con el régimen del 78" y enfrenta retos como integrar a los no independentistas y atender demandas "más allá del tema nacional".
Anticapitalistas ha emitido un comunicado "ante la situación en Catalunya", en el que argumenta que la proclamación se ha producido en un contexto "de amenazas constantes para aplicar el 155", una "salida autoritaria" a un conflicto que, a su juicio, "tiene que tener una salida eminentemente política y democrática". Por ello, Anticapitalistas llama a "rechazar" la aplicación del artículo 155 y a la defensa democrática, pacífica y desobediente de la voluntad del pueblo catalán y su derecho a decidir".




"La nueva República catalana se enfrenta a retos internos que no puede soslayar, en un país en el que un sector importante de la población no se siente representado por el independentismo", prosigue Anticapitalistas, que marca el reto de la integración de los ciudadanos no independentistas como el primero que debe afrontar.
Tras éste, marca los de organizar un movimiento "capaz de resistir a la represión del Estado", poner las cuestiones sociales en el centro y democratizar "radicalmente" Catalunya.

Una posición "difícil"

Para la corriente de Podemos, lo que está en juego en Catalunya es "la posibilidad de la gente de decidir su futuro". Anticapitalistas defiende la apertura de procesos constituyentes para "rearticular las relaciones entre los pueblos en igualdad", construir una sociedad "alternativa a la de las élites políticas y económicas" y conquistar nuevos derechos sociales y democráticos para las clases populares.
Finalmente, la corriente reconoce que su es "posición difícil" en el actual contexto y considera fundamental el diálogo y la oposición a la "involución autoritaria" que planea el Estado con la "excusa" de la cuestión catalana.

Teresa Rodríguez y el alcalde de Cádiz se desmarcan

La coordinadora de Podemos Andalucía, Teresa Rodríguez, y el alcalde de Cádiz, José María González, ambos pertenecientes a la corriente Anticapitalista, se han desmarcado de este reconocimiento a través de un comunicado emitido la tarde de este domingo. En el texto, aseguran que "siguen apostando por la vía del diálogo y la negociación para acordar un referéndum pactado como salida a esta crisis", al tiempo que "condenan con fuerza la represión y el 155 pero no entienden como una solución ignorar al resto de la sociedad catalana que no se incluye entre quienes fueron a votar sí el 1 de octubre".
Tras el comunicado de Rodríguez y González, la corriente ha publicado un mensaje en el que afirman: "Ante interpretaciones interesadas. No reconocemos ni dejamos de reconocer. Estamos contra el 155 y por el derecho a decidir de Cataluña".
Comunicado de Anticapitalistas ante la situación en Catalunya

1- El 27 de Octubre, cumpliendo el mandato del referéndum del 1 de Octubre en el que participaron más de 2 millones de personas a pesar de la represión policial, el Parlament de Catalunya proclamó la Republica Catalana. En una España con una monarquía sucesora directa del dictador Franco, una República que abre un proceso constituyente es sin duda una propuesta que rompe con el régimen del 78, con sus consensos políticos y con un orden constitucional al servicio de las élites. Esta proclamación se produce en un contexto de amenazas constantes para aplicar el 155 y darle una salida autoritaria a un conflicto que tiene que tener una salida eminentemente política y democrática. De hecho, en los últimos días se había llegado a amenazar con la aplicación del 155 pasara lo que pasara, se hiciera lo que se hiciera. Llamamos a rechazar la aplicación del artículo 155 y a la defensa democrática, pacífica y desobediente de la voluntad del pueblo catalán y su derecho a decidir.
2- Es importante, en estos tiempos de exacerbación de las pasiones patrióticas, definir correctamente los responsables de los hechos. El Partido Popular, espoleado por Ciudadanos, con el apoyo del PSOE y la presión de los aparatos del Estado, tenía decidido aplicar el artículo 155 de la Constitución. El objetivo de esta medida no ha sido otra que imposibilitar un diálogo entre Catalunya y el resto del Estado, criminalizando al pueblo catalán, negándose a abrir la solución del referéndum pactado y justificando el uso de la fuerza para solucionar un problema político. Una medida irresponsable, que busca reorganizar la unidad del Estado en base a relaciones autoritarias.
3- Somos conscientes de que se abren muchas incógnitas e incertidumbres. Narcotizar al pueblo con eslóganes fáciles es propio de una concepción de la política que rehuye el debate democrático y que se considera protagonista de una historia que en realidad protagoniza la gente común. La nueva República Catalana se enfrenta a retos internos que no puede soslayar, en un país en el que un sector importante de la población no se siente representado por el independentismo. El primer reto del proceso es trabajar por suturar esa división, integrando a los sectores populares no independentistas en su proyecto de país, evitando un desagarro social que sólo beneficia a las fuerzas reaccionarias, mientras organiza un movimiento capaz de resistir a la represión del Estado. El proceso constituyente debe servir para ir en esa dirección, integrando demandas de las clases populares que van más allá del tema nacional, que pongan las cuestiones sociales en el centro y que democraticen radicalmente Catalunya.
4- En el Estado Español, vivimos una oleada de reacción compleja. Mucha gente, incluida gente de izquierdas, se siente herida y desgarrada ante los hechos de Catalunya. Si bien es cierto que buena parte de este sentimiento es canalizado por una reacción catalanofóbica, heredera de los peores sentimientos del franquismo, cuando no por la expresión violenta de la extrema derecha en las calle, hay un amplio sector de la población que observa con honesta preocupación lo que ocurre en Catalunya y que apuesta por el diálogo y la negociación, por la vuelta de la política.
Desde nuestro punto de vista, lo que está en juego fundamentalmente es la posibilidad de la gente de decidir su futuro. Si el pueblo catalán sufre una derrota y es aplastado por el PP y sus complices, cuando un territorio, un ayuntamiento, una comunidad, o un sector social decida decidir con voluntad sobre cualquier asunto, será aplastado con la misma lógica con la que hoy el PP y el Estado buscan aplastar a Catalunya. Este es el asunto central, que va más allá del tema nacional y que pone en el centro la cuestión de la soberanía popular: es la gente la que tiene derecho a decidir, esa es la base de la democracia, y la ley debe estar al servicio de la democracia y no al revés.
Por otra parte, hay otras soluciones y formas de relación entre pueblos que superan las tradicionalmente impuestas en el Estado Español. La estrategia de abrir procesos constituyentes tiene como idea central componer un proyecto de sociedad protagonizado por las clases trabajadoras y populares, por las mujeres, por las migrantes, por todas las personas que no tienen hoy el poder político y económico pero que son las imprescindibles. Pero también puede ser un método para resolver los problemas históricos del Estado Español en el terreno nacional, una forma de rearticular las relaciones entre los pueblos en igualdad, en donde desde el respeto al derecho a decidir y a sus resultados, se busque rehacer los puentes de unión que la actual relación impositiva y autoritaria del estado central dinamita, construyendo formas de cooperación y diálogo entre la gente de abajo para construir una sociedad alternativa a la de las élites políticas y económicas. Una oportunidad para construir un nuevo marco de convivencia fraterna que nos permita aspirar no solo recuperar sino también conquistar nuevos derechos sociales y democráticos para las clases populares.
5- Sabemos que la nuestra es una posición difícil en un contexto como este. Por eso nos parece fundamental debatir, dialogar entre las diferentes posiciones democráticas, pero también oponerse a la involución autoritaria que planea el Estado con la excusa (podría haber sido cualquier otra) de la cuestión catalana. Defender al pueblo catalán que va a sufrir la aplicación brutal del 155 no es defender sólo a los independentistas, si no también estar junto a ese 80% de la población que desde Catalunya lleva reclamando un referéndum y una salida democrática a sus demandas y al otro 20% que va a perder su autogobierno. Es defender la posibilidad de una salida democrática frente a las imposiciones del Estado. Es el momento de (re)iniciar la construcción paciente de un proyecto que supere el régimen del 78, capaz de construir relaciones fraternas entre los diferentes pueblos del Estado Español. Las élites se han mostrado incapaces de resolver los problemas del Estado Español; hoy más que nunca, urge recuperar el protagonismo de la política para las de abajo.