jueves, 3 de diciembre de 2009


Educación alemana


En una secundaria, el año pasado las alumnas habían adquirido la mala costumbre de besar los espejos para imprimirlos con las marcas de sus lápiz de labios.
Todas las mañanas, los espejos de los baños de las mujeres amanecían llenos de "besos" colorados.
La directora publicó un comunicado, pidiendo a todas las alumnas que se abstuvieran de imprimir besos en los espejos porque recargaba el trabajo del personal de limpieza.
Como si nada. Los espejos seguían apareciendo llenos de marcas de pinturas de labio.
Al final, la directora juntó a la mayor cantidad de alumnas que pudieron entrar al mismo tiempo en el baño de mujeres, y les explicó que quería mostrarles lo difícil que era para el personal de limpieza eliminar esas marcas todos los días. Le pidió a la señora de la limpieza que proceda con la tarea.
La mujer de la limpieza tomó un trapo seco, lo mojó varias veces en un inodoro, lo escurrió y procedió a sacar las marcas una por una. Cada tanto volvía a mojar el trapo en otro inodoro, lo retorcía y seguía limpiando hasta que todos los espejos quedaron brillantes.

Nunca más aparecieron marcas de labios en los espejos.

je, je....JE


Maestros hay muchos


1 comentario:

Carol dijo...

¡Buenisimo! Efectivamente, estamos rodeados de magnificos maestros, la pena, es que muchos de ellos, no esten en las aulas, impartiendo su sabiduria y su buen hacer. Esto es un ejemplo más, de que todos y cada uno de nosotros tenemos mucho que enseñar, pero sobre todo, muchisimo que aprender.