Acabo de crear un blog y, de momento, no se qué hacer con él.
Además me parece que no voy a tener mucho tiempo para atenderlo.
En fin. Ya veremos.
Se me ocurre que puedo llevar a mi blog lo que ya hace algún tiempo empecé a hacer con un cuaderno. Es una especie de diario pero, me inspiré en aquel dicho de "no te acostarás sin saber una cosa más", en vez de contar cada día lo que me pasaba, tendría que contar cada día lo que aprendía.
No se si a alguien le van a interesar las cosas que yo aprendo. Supongo que alguien, al ver lo que yo aprendo hoy dirá: ¡menudo tío más ignorante!¿Cómo es posible que todavía no supiera esto?
En fin mi pudor me impediría escribir nunca las cosas que, supongo, que voy a escribir, pero me imagino amparado en el anonimato de la red.
Aviso:
Nunca me he considerado muy interesante así que, si por cualquier extraña razón has llegado a este lugar, sigue mi consejo: cierra esta ventana y sigue buscando por ahí. Sin duda la red te deparará cosas con las que perder tu tiempo de manera menos insatisfactoria.
martes, 8 de abril de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario